Recomendaciones

Nuestra amplia experiencia en el sector de la leña y el carbón nos permite responder sus dudas

¿Cuál es el tipo de leña más apropiado para la chimenea?

Dependiendo de la dureza de cada madera, tienen una utilidad diferente.La madera de pino, que es considerada una leña blanda, es la más apropiada y ecológica para encender la chimenea, en forma de astillas. Una madera dura como la encina, que desprende mucho calor, tiene una duración muy prolongada y deja fantásticas brasas, por lo que es ideal para mantener el fuego durante más tiempo.

¿Dónde y cómo coloco la leña?

Nuestro servicio a domicilio incluye la colocación de la leña siempre que se trate de una descarga rodada accesible (sin tramos de escaleras, sin tener que atravesar el interior de las viviendas ni recorrer más de 20 metros). Es importante que, al realizar su pedido, nos informe sobre las condiciones de descarga.

Al ser un material muy pesado, recomendamos su colocación cerca de la chimenea o la barbacoa, en un lugar a cubierto. Si no dispone de leñera acondicionada para tal fin, puede apilarla en el garaje. El trastero o la terraza de viviendas convencionales, dúplex o áticos suelen ser lugares comunes para su colocación. Menos aconsejable sería almacenarla en el exterior y cubrirla con una lona, para así protegerla, pero todo depende del espacio del que se disponga.

¿Qué cantidad de leña debo adquirir?

En caso que necesitar leña para encender su chimenea en momentos puntuales, para hacer una barbacoa esporádicamente, la solución es adquirir leña envasada en sacos. En nuestras instalaciones puede encontrar leña envasada de gran calidad. Si, por el contrario, utiliza la chimenea habitualmente como sistema de calefacción o de apoyo a la misma, y se plantea adquirir un mínimo de 1.500 kg al año, puede hacer su pedido y contar con nuestro servicio a domicilio.

En Carborec le recomendamos acopiar sólo la que vaya a necesitar cada temporada. La leña continúa su proceso de secado, genera insectos y suciedad donde se apila, por lo que no es aconsejable no acumular grandes cantidades.

En nuestras instalaciones también disponemos de leña de encina envasada en cómodos sacos de 20 kg., adecuada para hogares de núcleos urbanos, evitando así problemas de almacenamiento y suciedad.

¿Cuándo debo comprar la leña?

La época óptima para adquirir leña son los meses de septiembre y octubre. La madera ha permanecido a la intemperie y, tras el verano, antes de la llegada de las lluvias, está perfecta para su combustión. Durante los meses de invierno se dispara la demanda se dispara, los tiempos de espera para la entrega de la leña se incremente considerablemente, y es más que probable que la leña se suministre mojada, debido a las inclemencias del tiempo.

¿Qué es la 'humedad' de la madera?

Recién cortada la leña, hablamos de ‘madera verde’. Esta leña pasa por un proceso de secado en el campo durante meses, hasta que se convierte en ‘madera seca’. Es importante diferenciar la madera que tiene humedad interior (‘madera verde’) y la madera que, estando seca, se ha mojado por la lluvia, estando húmeda únicamente en su exterior. Esta madera, cuando entra en combustión, pierde su humedad enseguida.

Si la leña se ha mojado a causa de la lluvia, es aconsejable depositarla algunas horas cerca del calor de la chimenea antes de su combustión, y solucionar así el problema. No obstante, es recomendable ser previsor y anticipar la compra de la leña antes de que lleguen las inclemencias invernales.

Lo que nunca se debe quemar

Jamás debemos usar como combustible o para encender nuestra chimenea o estuva madera que haya sido tratada o pintada, tableros o madera contrachapada, telas o trapos, plásticos, revistas o impresos en papel cuché, plásticos, papel de aluminio o metalizado ni ningún resto de basura deméstica.

¿Cómo debo alimentar la chimenea?

La chimenea o estufa que arde correctamente es más eficiente, prodece más calor y menos humos. Debemos comprobar a menudo que la entrada de aire no se encuentra bloqueada por hollín o suciedad.

Una vez prendidos los primeros troncos, aconsejamos no poner una gran cantidad de leña a la vez. Esto produciría la reducción del aporte de aire necesarios para su combustión. Siempre es recomendable añadir la leña más frecuentemente que con mayor cantidad. Ahorraremos combustible y nuestra chimenea se mantendrá limpia por más tiempo.